Fundaci贸n Pedro Navalpotro

Las sequ铆as, los incendios y la mala gesti贸n de este elemento esencial ponen en riesgo vidas y empresas. Fuente de desigualdad creciente, los derechos sobre su uso ya cotizan en Bolsa y los expertos piden racionalizar el consumo.El ser humano lleva 400.000 generaciones habitando este orbe de azul y tierra. Ha soportado semanas en las que parec铆a que nunca dejar铆a de llover y meses de un est铆o infinito. Conoce las consecuencias de la aridez. Los acadios desaparecieron hace 4.000 a帽os, los mayas entre los siglos VIII y IX despu茅s de Cristo y los granjeros de las grandes planicies (Kansas, Colorado y Dakota) abandonaron sus pastos en los a帽os treinta del siglo pasado. Todo era polvo e ira. La falta de agua ha acabado con civilizaciones enteras. La sequ铆a cuartea la tierra, como un caminante que atravesara Comala, de Juan Rulfo, y amenaza con convertirse en la pr贸xima pandemia. Y nadie posee una vacuna. Las personas han estado conviviendo con sequ铆as durante 5.000 a帽os, pero lo que vemos ahora es muy distinto. 鈥淟a escasez por satisfacer las necesidades b谩sicas de la poblaci贸n es consecuencia, sobre todo, de una mala gesti贸n de las prioridades 茅ticas, al anteponerse poderosos intereses en actividades productivas, o usos suntuarios, por encima de los derechos humanos y las necesidades vitales de los m谩s empobrecidos鈥, advierte Pedro Arrojo, relator especial de la ONU para los derechos humanos al agua potable y al saneamiento.滩U滩n滩 滩b滩i滩e滩n滩 滩n滩e滩c滩e滩s滩a滩r滩i滩o滩 滩y滩 滩c滩a滩d滩a滩 滩v滩e滩z滩 滩m滩谩滩s滩 滩e滩s滩c滩a滩s滩o滩La huella h铆drica (HH) es un indicador medioambiental que mide el volumen de agua dulce (litros o metros c煤bicos) utilizado a lo largo de toda la cadena de producci贸n de un bien consumo o servicio.Quiz谩 porque es incolora e ins铆pida, ni siquiera los inversores, pese a ser indispensable para la vida, le han prestado atenci贸n durante la crisis sanitaria. Tal vez porque en los pa铆ses ricos resulta natural abrir el grifo y que se vierta agua de calidad. Es en este momento cuando aparecen los economistas. Las pr贸ximas l铆neas podr铆an escribirse al igual que Cela redact贸 su Cristo versus Arizona, m谩s de 200 p谩ginas con un solo punto. Una di谩spora incesante de palabras. 脷nicamente el 0,5% del agua del mundo es potable, cerca de 2.200 millones de personas no beben de forma segura y 4.200 millones carecen de infraestructura sanitaria. Una cuarta parte del planeta enfrenta un estr茅s h铆drico m谩ximo y 800.000 hombres, mujeres y ni帽os de pa铆ses pobres mueren al a帽o por falta de higiene y agua adecuada. El futuro ser谩 algo sin precedentes en 400.000 generaciones. En 2030 鈥攁corde con la ONU鈥 la demanda de agua superar谩 en un 40% la oferta y obligar谩 a un gasto extra a los gobiernos de 136.000 millones de euros anuales. Mientras, la demograf铆a, imperturbable, proseguir谩 su destino. Con una poblaci贸n que habr谩 aumentado durante 2050 entre un 22% y el 34%, cerca de 6.000 millones de seres humanos podr铆an sufrir escasez de este l铆quido b谩sico. Este es el posible ma帽ana visto desde fuera del planeta. Queda esa frase de Van Gogh. 鈥淭engo鈥 una terrible necesidad鈥, 驴dir茅 la palabra?鈥, de religi贸n. Entonces salgo por la noche y pinto las estrellas鈥. La respuesta 鈥渘o es extraer m谩s agua, sino recuperar, regenerar y reutilizar los acu铆feros鈥, defiende Pedro Arrojo. Si t煤 cuidas del suelo, el suelo cuida de ti. Es nuestra V铆a L谩ctea empedrada de estrellas.Enormes p茅rdidasEste peque帽o planeta, arrinconado en la orilla de un oc茅ano c贸smico, necesita asegurar su agua. El Banco Mundial calcula que la p茅rdida de este elemento vital en agricultura, salud, ingresos y propiedades puede reducir en 2050 hasta el 6% del PIB en algunas regiones del mundo. Urge cuidar los riachuelos, las torrenteras, el r铆o que nos ha llevado durante miles de a帽os. 鈥淪i analizamos las cuencas hidrogr谩ficas espa帽olas [andan al 50% de su capacidad, 27.958 hm3; por hacerse una idea: un hect贸metro c煤bico es similar a un campo de f煤tbol], vemos que no estamos mejor pero tampoco hemos ido a peor, sin embargo a煤n hay que mejorar hacia una gesti贸n m谩s sostenible del agua鈥, apunta Elena L贸pez Gunn, responsable de la consultora Icatalist.El Ministerio para la Transici贸n Ecol贸gica y el Reto Demogr谩fico acaba de presentar a consulta p煤blica Los planes hidrol贸gicos de cuenca 2022-2027, que atraviesan la adaptaci贸n al cambio clim谩tico, los vertidos urbanos, la contaminaci贸n difusa de la agricultura, la recuperaci贸n de los m谩rgenes fluviales (restaurar 5.000 kil贸metros de r铆os, arrollados por la especulaci贸n urban铆stica) y la gesti贸n sostenible de las aguas subterr谩neas. 鈥淓sto 煤ltimo me parece cr铆tico. Por fin habr谩 un Plan Nacional de Aguas Subterr谩neas. Hac铆a m谩s de 20 a帽os que no se actualizaba el anterior. En general, el enfoque es bueno ya que se admite que resulta necesario reducir el uso鈥, refrenda Gunn. Quedan, en principio, fuera de la mesa, por primera vez, nuevas presas, desaladoras (sin energ铆as verdes son muy caras y generan una elevada huella de carbono) o trasvases. O sea, la propuesta de la Federaci贸n Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore). 鈥淎umentar la regulaci贸n h铆drica en 16.000 hect贸metros c煤bicos mediante la construcci贸n sostenible de obras de regulaci贸n鈥, defienden. El ministerio ha puesto el objetivo en reducir la demanda, no en incrementar el caudal. En Espa帽a, el agua siempre ha tenido un relato demasiado pol铆tico y quiz谩 haya que abrir la esclusa a una especie de cientificocracia l铆quida. Sobre todo, cuando el 79% se dirige a la agricultura y la ganader铆a.El ser humano est谩 concebido para aprender y sabe que las puertas del cielo y del infierno son adyacentes e iguales. Todo depende de sus decisiones. 鈥淓l sector ha presentado a Europa planes de inversi贸n p煤blica y privada utilizando los fondos europeos por valor de 14.000 millones de euros鈥, resume el economista Jos茅 Carlos D铆ez. Y a帽ade: 鈥淓s una gran oportunidad para crear empleo鈥. Proyectos que cursan palabras como 鈥渄igitalizaci贸n de regad铆os鈥, 鈥渄rones鈥, 鈥渟at茅lites鈥 o 鈥済esti贸n inteligente de acu铆feros鈥. T茅rminos nuevos en el diccionario ecol贸gico espa帽ol. Pero esa enumeraci贸n de conceptos ha ense帽ado que el agua arrastra a la vez las pesadillas y los sue帽os del ser humano.Porque el agua tambi茅n anega a los gigantes tecnol贸gicos. Sin ella no existir铆an Tesla, Amazon, Facebook, Alphabet, Spotify o Netflix, pues el hardware que utilizan exige procesar enormes cantidades de esas mol茅culas de hidr贸geno y ox铆geno. Hoy no valdr铆an 5,7 billones de d贸lares (4,8 billones de euros) en el parqu茅. El presente es un im谩n tan poderoso que repele el pasado, y sus ense帽anzas. Hace pocos a帽os 鈥斅璬escribe The Economist鈥 Coca-Cola tuvo que cerrar plantas en la India por la sequ铆a. En 2019, las inundaciones causaron roturas de suministro de dos gigantes como Cargill y Tyson Food. Un trabajo de la oeneg茅 CDP encontr贸 que 783 grandes compa帽铆as cotizadas en Bolsa sufrieron p茅rdidas conjuntas de 40.000 millones de d贸lares en 2018 por el agua. Diez a帽os antes, Barcelona se vio obligada a importarla de Francia. Mientras, TSMC, uno de los mayores fabricantes de semiconductores del mundo, que consume cerca de 156 millones de litros diarios, est谩 teniendo problemas con la producci贸n debido a la fuerte sequ铆a que sufre Taiw谩n.Otra de las preocupaciones de las empresas es que se dispare el precio. El mercado de este l铆quido no refleja ni los costes sociales ni los medioambientales. Ni siquiera las iron铆as. A la industria del agua embotellada le cuesta seis o siete litros 鈥攁corde con Barclays鈥 producir una botella de un litro (incluido el embalaje) de agua. La firma de an谩lisis de datos S&P Global Trucost ha descubierto que si las compa帽铆as del 铆ndice Fortune 500 pagaran el verdadero precio del agua sus m谩rgenes disminuir铆an en una d茅cima parte. Y las lindes para sectores como el de bebidas, comida y tabaco (su producci贸n mundial consume 22.000 millones de toneladas de agua al a帽o. Dicho de otra forma, una persona que fuma un paquete de 20 cigarros diarios durante 50 a帽os malgasta 1,4 millones de litros) podr铆an desplomarse un 75%.Llueven los n煤meros, y no escampa. 鈥淟as empresas actuales utilizan unas 700 veces m谩s agua dulce al a帽o que petr贸leo. Al precio actual del crudo 鈥攁lrededor de 70 d贸lares el barril鈥, esto significa que si las organizaciones se vieran obligadas a desembolsar 0,10 d贸lares, o una cantidad superior, por barril de agua, les costar铆a tanto o m谩s que el oro negro鈥, calcula Toby Messier, consejero delegado de Aquantix, una firma canadiense que emplea inteligencia artificial para analizar los riesgos de este l铆quido. 鈥淭enemos que ir a un precio que refleje las externalidades. Y las tensiones geopol铆ticas regionales ser谩n un conflicto constante鈥, augura Roberto Scholtes, director de estrategia de UBS en Espa帽a. En principio, el agua es un bien com煤n y de uso p煤blico en casi todas las legislaciones del planeta. Lo que blinda su comercio. Sin embargo, desde el 7 de diciembre de 2020 los derechos (futuros) sobre su utilizaci贸n (no el agua en s铆) cotizan en Wall Street ante su creciente escasez. En un solo a帽o, se ha duplicado el precio en California.Todo esto se escucha en Palencia (Espa帽a) como si el orvallo cayese sobre un tejado muy lejano. Jeromo Aguado deber铆a estar jubilado. Es agricultor y ganadero. 鈥淓n ecol贸gico鈥, aclara, orgulloso. Ganader铆a viva, pollos, corderos. Ha visto encadenarse las estaciones. Conoce el sol, el cierzo y esas nubes que pasan cargadas de agua pero que jam谩s descargan. 鈥淓ste a帽o no ha sido de los peores鈥, reconoce. Aunque se moja. 鈥淓l agua de riego se est谩 utilizando para un modelo de agricultura intensiva, que piensa en los productos de forma especulativa con el fin de colocarlos en los mercados internacionales鈥, critica. Quiz谩 ignore la inmensidad de los intereses y la geograf铆a del dinero. En pleno centro de la escalada de la crisis del agua, el negocio planetario de la comida y el sector agroalimentario manejan cinco billones de d贸lares (4,24 billones de euros). Y al menos 鈥攕eg煤n Barclays鈥 unos 415.000 millones en ingresos podr铆an estar en riesgo por la falta de agua para regar los campos y abrevar el ganado. Adem谩s, otros 248.000 millones de d贸lares viven bajo el peligro de los cambios de los patrones de lluvia y su efecto sobre la reducci贸n de las cosechas.El peligro ya es sol, llamas y humo. El oeste de Estados Unidos afronta una sequ铆a sin precedentes en 1.200 a帽os. El peri贸dico The New York Times cuenta la inquietante historia de un productor californiano de arroz de alta calidad para sushi que lleg贸 a la conclusi贸n de que era mejor negocio vender el agua que habr铆a usado para cultivar el cereal que cultivarlo. El nivel de los dep贸sitos est谩 bajando mucho y las redes el茅ctricas corren el peligro de dejar de funcionar si las presas hidroel茅ctricas no captan el agua suficiente para generar energ铆a. California no queda tan lejos. La pluviosidad en el arco mediterr谩neo ha descendido un 20% en las tres 煤ltimas d茅cadas. 鈥淟a sequ铆a es el tema que m谩s preocupa en el suroeste鈥, observa Bruce Babbitt, antiguo gobernador de Arizona y secretario del Interior durante la Administraci贸n de Clinton. Y alerta: 鈥淟os cient铆ficos predicen que continuar谩 durante muchos a帽os y debemos hacer grandes reducciones en su consumo. M谩s del 80% va a regad铆o y habr谩 que ir, poco a poco, eliminando esas tierras. Ser谩 dif铆cil, pero esencial鈥; ser谩 el clima versus Arizona.Cada sequ铆a es un aviso de nuestro futuro clim谩tico. Los estadounidenses tienen la fe de que los mercados y el dinero suelen arreglar los problemas. El presidente Biden ha creado el American Rescue Plan Act 2021 destinado al agua y sus infraestructuras. El proyecto de ley prev茅 invertir 500 millones de d贸lares para el acceso al agua a familias con bajos ingresos y unos 30.000 millones dirigidos a ayudar a propietarios y arrendatarios. Adem谩s, los Estados pueden utilizar los 350.000 millones del Coronavirus Relief Fund (Fondo de Ayuda del Coronavirus) en inversiones imprescindibles en agua, alcantarillado o infraestructura de banda ancha. 鈥淟a mayor铆a de los americanos tienen la suerte de abrir los grifos y tener lo que parece un suministro ilimitado de agua limpia para beber. A medida que cambia el clima, tambi茅n lo hace su disponibilidad y algunas partes del pa铆s est谩n soportando periodos de escasez que jam谩s hab铆an visto. Es cr铆tico aqu铆, y en el resto del planeta, entender y anticiparse a esas transformaciones鈥, alerta Kevin S. Minoli, exabogado de la Agencia de Protecci贸n Ambiental (EPA, por sus siglas inglesas).T滩e滩c滩n滩o滩l滩o滩g滩铆滩a滩 滩o滩b滩s滩o滩l滩e滩t滩a滩La luz penetra donde no brilla el sol. El agua ha estado alejada de la innovaci贸n. Como una marea que nunca hubiera alcanzado la orilla. 鈥淯tilizamos tecnolog铆a del siglo XIX para construir infraestructuras del XX, pero ahora tenemos retos del XXI鈥, enlaza James Eklund, uno de los arquitectos del Plan de Contingencia contra la Sequ铆a de Colorado. 鈥淓l agua requiere lo mejor del ingenio humano, porque los riesgos son muy elevados, y afectan a la salud, la seguridad humana, la justicia social, la equidad y el medio ambiente鈥. Solo en Estados Unidos, unos 162 millones de personas es probable que experimenten mayor calor y tengan menos agua. La Fundaci贸n First Street ha descubierto que existe un 70% m谩s de edificios vulnerables a las inundaciones de lo que se pensaba. 鈥淓l reto es tan grande y existencial que requiere de una fuerte participaci贸n del sector privado. Los gobiernos deben incentivarla para que innove en agua y clima a la misma escala que provoc贸 la revoluci贸n digital鈥, asume Eklund.La presidenta de la Uni贸n Europea, Ursula von der Leyen, ha asegurado que 鈥渆l agua est谩 literalmente en todas partes del Pacto Verde Europeo鈥. No es un bien financiero, es un derecho humano. Pero se escapa al igual que a trav茅s de un hisopo. 鈥淩esulta necesario dise帽ar instrumentos econ贸micos que permitan reconocer su valor, es decir, asignar correctamente un precio, para estimular a los consumidores, la industria, la agricultura a mejorar su 鈥榩roductividad鈥, pero tendr谩n que ser justos e igualitarios鈥, analiza M谩ximo Torero, economista jefe de la Organizaci贸n de las Naciones Unidas para la Alimentaci贸n y la Agricultura (FAO), y esto supondr谩 encarecer algunos productos, que no est谩n pagando un precio correcto seg煤n su consumo de l铆quido. Recuerda al En奴ma Eli拧, un poema babil贸nico que narra el origen del planeta: 鈥淓n los huertos de los dioses, contempla los canales鈥.El hombre, que se cree un peque帽o dios, lleva d茅cadas fiando su destino a la oferta y la demanda. Esa pareja malavenida. 鈥淓n teor铆a, los mercados penalizar谩n el desperdicio y recompensar谩n la conservaci贸n a medida que el agua se vuelva m谩s valiosa鈥, comenta Jesse Keenan, un urbanista formado en Harvard y que hoy es profesor en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Tulane (Nueva Orleans). Pero la participaci贸n de la iniciativa privada resulta tan peque帽a que solo entra en juego para aprovechar los precios extremadamente altos que se dan en tiempos de escasez. As铆 que miran el negocio al igual que un espejismo. Si invierten es persiguiendo grandes vol煤menes de agua. Por lo que si las sequ铆as se vuelven extremas resultar谩 muy probable que los 鈥減eque帽os agricultores no tengan acceso a ella鈥, avisa el experto. Su escasez deber铆a ser una prioridad de los inversores. 鈥淪in embargo, el agua es un tema bastante m谩s concreto que, por ejemplo, el cambio clim谩tico, y no est谩 claro, siempre, hasta qu茅 punto una empresa en la que se puede invertir corre el riesgo de sufrir escasez鈥, valora Andy Howard, director global de Inversi贸n Sostenible en Schroders. Existen unas 300.000 compa帽铆as 鈥攄estaca la gestora Pictet鈥 relacionadas con el agua, pero solo 850 cotizan en Bolsa. Existe desinter茅s.Sin embargo, la aurora ilumina las parcelas m谩s yermas. Queda esperanza. Al igual que con la emergencia clim谩tica. Urge cambiar las formas en las que se consume el agua, para eso hay que introducir innovaci贸n y educaci贸n en su uso. Heineken puso en marcha en 2017 un programa destinado a recuperar tres lagos degradados cerca de su f谩brica sevillana. Consigui贸 devolver 420.000 metros c煤bicos cada a帽o. La biotecnol贸gica Chr. Hansen (con sede en Tres Cantos, Madrid) produce un coagulante (Chy-Max) con el que son necesarias 2.000 toneladas menos de leche para producir 200.000 toneladas de queso. Y Danone quiere contar con un plan de restauraci贸n o preservaci贸n para las 55 cuencas hidrogr谩ficas con gran estr茅s h铆drico donde opera de aqu铆 a 2030.Mientras, el mundo desperdicia 1.300 millones de toneladas de alimentos al a帽o. 驴Cu谩nta agua se tira? 鈥淟a estamos malgastando. Y no es la responsabilidad solo de un pa铆s, exige un compromiso de coordinaci贸n multilateral鈥, alerta Emilio Ontiveros, presidente de Analistas Financieros Internacionales (AFI). De hecho, 鈥渄os de los grandes retos de las pr贸ximas d茅cadas ser谩n reforzar la cooperaci贸n transfronteriza y garantizar que se gestiona el agua de forma sostenible鈥, prev茅 Virginijus Sinkevi膷ius, comisario europeo de Medio Ambiente, Oc茅anos y Pesca.Si queremos sobrevivir en este rec贸ndito espinazo de estrellas y noche necesitaremos una enorme cooperaci贸n internacional, innovaci贸n y sacrificio. En su libro, Un para铆so construido en el infierno (Capit谩n Swing), la escritora Rebecca Solnit detalla c贸mo la gente se une tras las grandes tragedias. El Blitz alem谩n sobre Londres, el hurac谩n Katrina, el 11-S en Nueva York. 鈥淓n un mundo de dolor cotidiano, este es el 煤nico para铆so posible, y nunca existir谩 entero, estable y completo. Siempre habr谩 que dar respuesta a problemas y sufrimiento: construir el para铆so es el trabajo que estamos destinados a hacer鈥, escribe. Pero un Ed茅n sin agua es un desierto de arena.饾棙饾椆 饾棿饾椏饾椂饾棾饾椉 饾棻饾棽 饾椆饾棶 饾棻饾棽饾榾饾椂饾棿饾槀饾棶饾椆饾棻饾棶饾棻 饾棿饾椉饾榿饾棽饾棶El famoso economista griego y antiguo ministro de Finanzas Yanis Varoufakis est谩 de vacaciones. 鈥淏ien merecidas鈥, bromea. Acaba de publicar un libro, Otra realidad. 驴C贸mo ser铆a un mundo justo y una sociedad igualitaria? (Deusto). La respuesta a esa pregunta discurre por la inequidad y el agua. Juntas. Ni siquiera paralelas. En este tiempo de ocio, saca algo de espacio para reflexionar sobre dos temas de los que depende nuestra existencia. 鈥淟a escasez de agua ya abre una brecha entre ricos y pobres, poderosos e impotentes, opresores y oprimidos鈥, cuenta. 鈥淵 eso se agravar谩 a medida que el cambio clim谩tico ampl铆e la fractura entre los ricos totalmente hidratados y quienes no tienen acceso al agua o se ahogan peri贸dicamente en ella鈥. Los n煤meros le dan la raz贸n. Un trabajo de febrero de The Guardian descubri贸 que las 谩reas latinas de Estados Unidos beben el doble de agua que no cumple los est谩ndares de seguridad que otras poblaciones del pa铆s. Algo que ya hemos visto en el asentamiento de la Ca帽ada Real en Madrid.Un futuro b茅lico 鈥攄icen鈥 amenaza a Europa. 鈥淟as personas mayores tendr谩n que hacer sacrificios en la lucha contra el cambio clim谩tico o los ni帽os de hoy se enfrentar谩n a un futuro de guerras por el agua y los alimentos鈥, ha advertido Frans Timmermans, vicepresidente de la Comisi贸n Europea. Est谩 en el pasado del Viejo Continente y en otras tierras. 鈥淗ay una larga historia de conflictos por el agua y la Uni贸n Europea condena firmemente su uso como arma de guerra. Nuestro compromiso diplom谩tico es que sea un elemento de paz, seguridad y estabilidad. El agua puede ser una fuente de inestabilidad, pero tambi茅n de creaci贸n de instituciones y de cambios sist茅micos, positivos y duraderos鈥, desgrana Virginijus Sinkevi膷ius, comisario europeo de Medio Ambiente, Oc茅anos y Pesca.Es una vereda complicada de calcular. Incluso los anillos de los abedules blancos enga帽an con sus c铆rculos. Martin Wolf, jefe de Opini贸n Econ贸mica del diario brit谩nico Financial Times, camina bajo sus sombras. 鈥淗ay escasez f铆sica de agua, en el sentido de sequ铆as y falta de almacenamiento. Luego est谩 la carencia de agua potable apta para beber (que es un peque帽o subconjunto de toda la que utilizamos). Despu茅s vemos la ausencia de un sistema de distribuci贸n universal para esa agua limpia. Es decir, tuber铆as inadecuadas destinadas a la entrada y salida del agua sucia, y finalmente est谩 su precio鈥, reflexiona. 鈥淪i la escasez f铆sica se vuelve extrema, entonces otras formas de escasez resultan m谩s probables. Las sequ铆as pueden crear falta de agua dirigida a fines agr铆colas. Tambi茅n podr铆an manifestarse en altos precios para destinos esenciales, sobre todo, beber, cocinar y limpiar, aunque la ausencia de inversi贸n en estos suministros puede ser incluso m谩s importante que las sequ铆as鈥, concluye Wolf.Las finanzas son el interruptor de la desigualdad. El capitalismo tiende a empaquetar como activo comercializable todo lo escaso. Sea lo que sea. Y surgen voces preocupadas. 鈥淓l agua es un bien b谩sico para la vida y por tanto un derecho humano, no un activo de mercado. Su propiedad, dotaci贸n, gesti贸n y asignaci贸n deben quedar en manos p煤blicas y fuera del 谩mbito de la especulaci贸n, como ya est谩 empezando a suceder鈥, critica Carlos Mart铆n, director del Gabinete Econ贸mico de Comisiones Obreras.鈥淟a iniciativa privada no tiene incentivos para proveer un bien b谩sico y reducido de manera universal y al precio m谩s barato posible, sino que, por el contrario, intentar谩 elevarlo concentrando el mercado, capturando al regulador o, simplemente, atendiendo solo a la demanda con m谩s poder adquisitivo y exigiendo compensaciones al contribuyente para atender a la poblaci贸n 鈥渘o rentable鈥. Nada de eso es lo que el mundo quiere cuando abre el grifo.Ref.Pag.: elpais.com (Miguel 脕ngel Garc铆a Vega)