El proyecto, desarrollado junto a la asociación IDJONG, mejora el acceso al agua segura en la localidad de Nkol-Elouga y contribuye a reducir los riesgos sanitarios y los largos desplazamientos diarios para conseguir agua.
La Fundación Pedro Navalpotro impulsa un nuevo proyecto de cooperación destinado a mejorar el acceso al agua potable en Nkol-Elouga, una localidad situada en la región de Sa’a-Ebebda, en Camerún.
La iniciativa ha permitido la construcción de un pozo perforado de aproximadamente 100 metros de profundidad, que proporcionará agua limpia y segura a más de 1.000 habitantes de la comunidad. El proyecto se desarrolla en colaboración con IDJONG, asociación constituida en 2022 y con presencia continuada en Camerún a través de proyectos educativos, sanitarios, agrícolas, de generación de empleo y de acceso al agua.
Agua potable para mejorar la salud y la calidad de vida
Actualmente, el acceso limitado al agua segura obliga a los habitantes de Nkol-Elouga, especialmente a mujeres y niños, a realizar largos desplazamientos diarios para conseguirla. Esta situación tiene consecuencias directas sobre la salud, la educación y las oportunidades de desarrollo de la población.
La puesta en marcha del nuevo pozo permitirá reducir el tiempo y el esfuerzo empleados en la recogida de agua, mejorar las condiciones de higiene y limpieza y disminuir los riesgos asociados al consumo de agua contaminada.
El impacto esperado va, por tanto, más allá del abastecimiento. La disponibilidad de un recurso hídrico seguro contribuirá a mejorar las condiciones de vida de las familias y favorecerá el desarrollo educativo, económico y social de la comunidad.
Una infraestructura pensada para ser sostenible
El pozo cuenta con una profundidad estimada de 100 metros y ha sido construido mediante perforación mecánica, con revestimiento de tuberías y una bomba sumergible. Antes de su puesta en servicio se han realizado las correspondientes pruebas de funcionamiento y de calidad del agua.
Los trabajos han incluido la preparación del terreno, la perforación, la instalación de las infraestructuras, las pruebas de calidad y funcionamiento y, finalmente, la puesta en marcha y la capacitación de la comunidad para el uso seguro y el mantenimiento básico del pozo.
La comunidad, protagonista del mantenimiento
Uno de los pilares del proyecto es la participación de la propia comunidad. Los habitantes han colaborado en las distintas fases y se ha constituido un comité local de gestión del agua, encargado de supervisar el uso del pozo, coordinar las tareas básicas de mantenimiento y limpieza y detectar posibles incidencias.
Asimismo, se prevén revisiones periódicas del sistema de bombeo y la formación de miembros de la comunidad en tareas de mantenimiento preventivo.
Este modelo de participación busca garantizar la continuidad y sostenibilidad de la infraestructura, implicando directamente a sus beneficiarios en la gestión de un recurso esencial para la comunidad.
Un proyecto alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible
La actuación contribuye directamente a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, entre ellos:
- ODS 3: Salud y bienestar.
- ODS 4: Educación de calidad.
- ODS 5: Igualdad de género.
- ODS 6: Agua limpia y saneamiento.
- ODS 10: Reducción de las desigualdades.
Con esta iniciativa, la Fundación Pedro Navalpotro busca dar respuesta a una necesidad básica y urgente de la población de Nkol-Elouga, contribuyendo al mismo tiempo a sentar las bases de un desarrollo comunitario más sostenible.
La construcción del pozo permitirá que más de 1.000 personas dispongan de un acceso más cercano y seguro al agua potable, con beneficios esperados en materia de salud, higiene, educación, productividad y bienestar.


