Fundación Pedro Navalpotro

Gracias a la financiación de la Fundación Pedro Navalpotro, se han instalado tres tanques cisterna que mejorarán la atención sanitaria de más de 14.500 personas.


La intervención refuerza la higiene y la salud materno-infantil en los dispensarios de Amgala y Bucraa, en la wilaya de El Aaiún.


La Fundación Pedro Navalpotro y Fundación Recover, Hospitales para África, han completado con éxito un proyecto de mejora del abastecimiento de agua potable en los campamentos de refugiados saharauis, situados en la Hamada Argelina. Esta iniciativa, financiada por la entidad soriana, ha permitido dotar de infraestructuras hídricas críticas a dos centros de salud esenciales en una de las zonas más inhóspitas del planeta.


Impacto y beneficiarios El proyecto beneficia directamente a más de 14.500 personas anualmente: 7.000 pacientes atendidos en el dispensario de Amgala y 7.500 en el de Bucraa. Además, se estima que unas 40.000 personas se verán favorecidas de forma indirecta por la mejora en las condiciones de salud e higiene de la zona.


Un hito en la ejecución: tres cisternas en lugar de dos Aunque el plan inicial contemplaba la instalación de dos unidades, la optimización de los costes permitió la adquisición e instalación de tres tanques cisterna de hierro de alta resistencia, capaces de soportar temperaturas superiores a los 50ºC.
En el dispensario de Amgala, se instaló una cisterna junto con una bomba de agua y nuevos puntos de distribución para asegurar la presión en la red interna.


En el dispensario de Bucraa, se instalaron dos cisternas: una para el centro principal y otra específica para el servicio de ginecología, que anteriormente carecía de acceso directo a agua potable.


Contexto de extrema vulnerabilidad La intervención responde a una necesidad urgente: el 78% de la población saharaui vive en situación de alta vulnerabilidad nutricional y 1 de cada 3 niños sufre desnutrición crónica. En este escenario, el agua potable es vital para prevenir enfermedades y garantizar una atención médica digna, especialmente en los servicios materno-infantiles.


Sostenibilidad y compromiso local para asegurar la durabilidad del proyecto, se ha formado al personal local en el mantenimiento de las instalaciones y se ha asignado un responsable en cada dispensario bajo el seguimiento del coordinador de Fundación Recover en terreno. El proyecto finalizó a mediados de diciembre tras una misión de seguimiento realizada por el equipo de programas desde España.