Fundación Pedro Navalpotro

La Sequía en España: consecuencias y restricciones

A principios de agosto del año 2021, la reserva hidrográfica española estaba al 47% de su capacidad total y los embalses almacenaban 26.290 hectómetros cúbicos de agua. Ahora, en la misma fecha del año 2022, el volumen de agua en la reserva hidrográfica española es de 39,9%, casi un 10% menos que el año anterior, y los embalses almacenan 21.730 hectómetros cúbicos. La realidad es irrefutable: nos estamos quedando sin agua.

Según el informe elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), acerca de la situación de sequía y escasez de julio de 2022, un 32,6% del territorio de España se encuentra en una situación de «sequía prolongada». Hugo Morán, el secretario de Estado de Medio Ambiente, ha declarado que la situación de déficit hídrico es «la más grave en los últimos quince años”, porque las altas temperaturas y la ausencia de lluvias han llevado al límite las reservas de nuestros embalses.

Pensar en almacenar agua para riego parecía algo utópico, pero lo cierto es que llegados a este punto, las comunidades autónomas tienen que hacer un verdadero esfuerzo para gestionar sus recursos hídricos, y las comunidades de regantes, auténticos malabares para poder sustentar los cultivos que dan alimento a millones de personas, no solo en España, sino en todo el mundo.

De hecho, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, España es el primer exportador de frutas y verduras de la Unión Europea (absorbiendo el 93% de las exportaciones), y uno de los tres primeros exportadores mundiales junto con China y Estados Unidos. Los principales productos exportados son hortalizas de invernadero, como el tomate, el pepino o el pimiento, cítricos, melocotón y nectarina, productos que necesitan de un riego adecuado para su correcto crecimiento.

Con estas cifras, se hace más que necesario asegurar la sostenibilidad de un sector vital para el desarrollo económico y humano, al tiempo que buscamos nuevas soluciones que permitan emplear la menor cantidad de agua con la mayor eficiencia posible.

“Con la modernización de regadío se debe conseguir un uso más eficiente y sostenible del agua de riego, regadío tanto a nivel de comunidad de regantes como de las explotaciones particulares”, indica Ignasi Servià, Consultor en temas estratégicos y territoriales relacionados con los regadíos y secretario de la Comisión del Agua del COEA de Catalunya, que también añade que “se deben implementar medidas que ayuden a la gobernanza del agua, comunicando en condiciones de sequía en qué condiciones se puede realizar el riego”.

El riego no es solo necesario para abastecer a la población de alimentos, sino que como indica Servià, “la agricultura de regadío se debería considerar como estratégica”, ya que también sirve para reducir el despoblamiento de zonas rurales, mantener la economía de estas zonas, y como factor esencial en el control de incendios forestales.

Pero además, debemos asegurarnos de que nuestras fuentes de agua están en buen estado, porque de la calidad de nuestras aguas depende también nuestra salud. “Necesitamos tener nuestros ríos, humedales y acuíferos en buen estado, pues de su salud depende nuestra capacidad de disponer de recursos hídricos en cantidad y calidad suficiente. Y para conseguir esto tenemos que reducir las presiones que ejercemos sobre los mismos, reduciendo la cantidad de contaminantes que dejamos que lleguen hasta ellos, limitando y optimizando al máximo las extracciones de agua, y recuperando y restaurando la estructura y la hidromorfología de estos ecosistemas para que vuelvan funcionar de manera correcta o podamos beneficiarnos de los servicios que nos aportan”, indica Rafa Seiz, Técnico de políticas del Programa de Agua de WWF España y Experto en Agua.

𝐒𝐞 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐧 𝐢𝐦𝐩𝐥𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐚𝐫 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐝𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐲𝐮𝐝𝐞𝐧 𝐚 𝐥𝐚 𝐠𝐨𝐛𝐞𝐫𝐧𝐚𝐧𝐳𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐚𝐠𝐮𝐚, 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐜𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐧 𝐜𝐨𝐧𝐝𝐢𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐪𝐮í𝐚 𝐞𝐧 𝐪𝐮é 𝐜𝐨𝐧𝐝𝐢𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐬𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐫 𝐞𝐥 𝐫𝐢𝐞𝐠𝐨

Seiz también hace alusión a los efectos que la sequía tiene en nuestras vidas, y cómo cuando hemos convivido con ella y nuestros ecosistemas naturales están en buen estado, nos hemos sabido adaptar a estos momentos excepcionales de falta de precipitaciones.

La sequía es un fenómeno natural y recurrente, propio del clima Mediterráneo que predomina en la península Ibérica, sin embargo, como indica Seiz, a raíz del cambio climático “estas sequías parece que se van a hacer más frecuentes e intensas de acuerdo con los pronósticos de los modelos de predicción”. De hecho, “ya estamos padeciendo estos efectos perniciosos, con olas de calor más intensas y periodos sin precipitaciones más largos. Tenemos que adaptarnos a estas nuevas condiciones más extremas, tanto a nivel individual, como colectivo”.

Estas nuevas adaptaciones, en el seco escenario que vivimos actualmente, pasan por adaptar la realidad de los embalses a cada demanda de agua, ya sea a nivel ciudadano, agroalimentario, lúdico o industrial.

𝐑𝐞𝐬𝐭𝐫𝐢𝐜𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬 𝐚𝐮𝐭ó𝐧𝐨𝐦𝐚𝐬

A pesar de que la sequía ocurre en muchas partes del mundo, en España, por su situación geográfica, y a consecuencia del incremento de los efectos del cambio climático, se trata de un fenómeno al que tenemos que prestar especial interés y las comunidades autónomas se han puesto manos a la obra para afrontar un verano muy seco y con altas temperaturas. Esto no es una novedad en España, donde los veranos son cálidos y secos, pero las bajas reservas de agua de este año han hecho que haya que tomar cartas en el asunto. Así, teniendo en cuenta que el intenso clima fuerza las demandas de agua, algunas regiones han tenido que tomar ciertas medidas para poder asegurar el ahorro hídrico y el abastecimiento ciudadano.

En Cataluña la sequía presiona los sistemas de agua de una manera acuciante. Las reservas de agua de los embalses de las cuencas internas se sitúan en el 42%, y en el caso del embalse de Riabl la situación es preocupante, ya que se encuentra al 13% de su capacidad, con un volumen total de agua embalsada de 51 hm3. Así, la Agencia Catalana del Agua ha anunciado que prevé restricciones parciales en Barcelona a partir de septiembre, aunque en un primer momento no afectarán al uso doméstico, ya que se limitarán a los usos urbanos y recreativos. En relación a esto, el pasado mes de febrero se entró en fase de prealerta en el sistema Ter-Llobregat, que abastece a unos cinco millones de habitantes, y además, desde finales de julio, la ACA indicó restricciones de uso de agua en 135 municipios, eso sí, en reducciones que se limitan a usos agrícolas, industriales o lúdicos.

De hecho, La Generalitat de Cataluña ha limitado el consumo de agua en 150 municipios con graves problemas de escasez a 200 litros por persona al día.

“En primer lugar se debe explicar a la sociedad la situación de alerta por sequía en la que nos encontramos para ahorrar toda el agua que sea posible, en un clima mediterráneo como el de Catalunya siempre se debe recordar que cada gota cuenta, pero en esta ocasión mucho más”, indica Servià, que hace un llamamiento a la sociedad para que sea consciente del grave problema al que nos enfrentamos y actúe en consecuencia.

En Galicia la situación es muy parecida a Cataluña. La Xunta declaró la prealerta por sequía el pasado mes de julio en toda la demarcación hidrográfica de Galicia-Costa, y la administración local de Pontevedra, donde se mantiene una situación de sequía prolongada, ya prohíbe el uso de agua apta para consumo humano para el llenado de piscinas.

Las empresas e industrias también deben reducir su consumo y algunas localidades, como Sanxenxo, han prohibido el riego de campos de fútbol y cerrado sus piscinas. Las localidades costeras han limitado el uso de agua en las duchas de las playas.

En Andalucía también han optado por la misma medida. Además de reclamar al Estado una reunión “urgente” de la Mesa Nacional de la Sequía para dar respuesta al déficit hídrico que sufren las cuencas, la Junta de Andalucía ha cortado el agua en las duchas de algunas playas de Málaga, y en Sevilla se ha reducido el uso de agua para el riego de jardines y zonas verdes. En Huelva, diez municipios de la comarca de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche han sufrido restricciones nocturnas.

La cuenca del Guadalquivir es actualmente la cuenca más seca de todo el territorio español, con 1863 hm3 de agua embalsada, encontrándose al 24% de su capacidad total, lo que hace especialmente grave la situación de la comunidad autónoma.

En el País Vasco, la consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia, ha indicado que la sequía está también afectando a la agricultura vasca, en especial a las cosechas de uva para vendimia y al cereal, especialmente agravadas por los incendios de la época estival. Además, algunas zonas de la comunidad (en torno a un 10%) tienen afectado su suministro de agua, ya que se abastecen en base a regatas y manantiales que se ven comprometidos por la sequía.

En el caso de Extremadura, desde el pasado mes de junio se mantiene activa la alerta por sequía en el sistema de abastecimiento del embalse de Los Molinos, disminuyendo los baldeos de calles y riego de jardines, y poniendo en marcha infraestructuras alternativas de agua, como pozos locales. En Castilla y León, desde el pasado 3 de julio se han limitado los usos lúdicos y ornamentales del agua, con la reducción de riego de jardines, llenado de piscinas y funcionamiento de las fuentes.

¿𝐐𝐮é 𝐩𝐨𝐝𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫?

Si bien la situación en los embalses es preocupante, aún tenemos soluciones. Las fuentes no convencionales de agua, la modernización de regadíos y la planificación hidrológica pueden ayudar a paliar los efectos de la sequía, así como garantizar el abastecimiento de todos los sectores.

Precisamente la modernización de regadíos es una de las claves para lograr la sostenibilidad hídrica, y punta de lanza en nuestro país: “con la modernización de regadío se debe conseguir un uso más eficiente y sostenible del agua de riego, regadío tanto a nivel de comunidad de regantes como de las explotaciones particulares. Se deben implementar medidas que ayuden a la gobernanza del agua, comunicando en condiciones de sequía en qué condiciones se puede realizar el riego”, indica Ignasi Servià.

Servià también hace alusión a la digitalización del campo, así como a las mejoras para optimizar el riego, herramientas muy valiosas para los regantes que les permiten optimizar cada gota de agua y obtener un mayor ahorro hídrico, y también de costes: “Los datos abiertos, las imágenes de satélite, la digitalización, la automatización deben servir para ajustar tanto el agua que captan las comunidades de regantes, como la que aplican los regantes. Ajustar estos caudales de agua ayuda a que las reservas de agua se alarguen en el tiempo”.

Por último también hace un llamamiento a la mejora de las infraestructuras: “Tanto Catalunya como Aragón históricamente han dispuesto de buenas reservas de agua al estar cerca de los Pirineos, por esta razón los sistemas de riego eficientes no han avanzado tanto como en Murcia o Andalucía”.

Pero además de la necesaria modernización de los sistemas de riego y ahorro de agua, Rafa Saiz aboga por una mejora en la gobernanza hídrica y por una necesaria adaptación al cambio climático: “a día de hoy no estamos cumpliendo los mínimos, que marca la Directiva Marco del Agua, para conservar y proteger nuestros sistemas de abastecimiento de agua y nuestra seguridad hídrica está gravemente comprometida en los próximos años. Si por el contrario somos capaces de poner al servicio de la adaptación al cambio climático y de la recuperación de nuestros sistemas naturales, toda nuestra tecnología e ingenio, tendremos una oportunidad de revertir esta situación de inseguridad”.

Con el fantasma del cambio climático acechando sin descanso, la viabilidad de nuestras reservas de agua, la sostenibilidad de nuestro patrimonio hídrico y la adaptación a los próximos escenarios de sequía necesita obligatoriamente reducir las presiones sobre nuestras fuentes de agua y buscar el equilibrio entre los usos del agua y la salud de nuestros ecosistemas, porque, tal y como vaticina Seiz, “de no ser así, estamos abocados a un escenario mucho más difícil e incierto”.

Ref.Pag.: Por Paula Sanchez/ iagua.es

El Duero, seco en su nacimiento por primera vez en estas fechas

Es la consecuencia de la sequía de este año y las altas temperaturas del verano.

El río Duero está seco justo en su nacimiento, a unos 2.100 metros de altitud. El titular desde luego resulta llamativo. Pero lo llamativo no es que el río esté seco en ese lugar, sino que lo esté a estas alturas del verano. Según explica Agustín Sandoval, meteorólogo y responsable del perfil de Twitter @meteoduruelo, lo normal es que este hecho suceda más bien «en el mes de septiembre». Es la consecuencia, según apunta Sandoval en Hoy Por ^Hoy Soria, del manido concepto del cambio climático, pero, más concretamente, de «un 2022 muy seco, tanto en el invierno en lo que a nieve se refiere, como a lo largo de esta primavera y principio de verano», así como, obviamente, «las altas temperaturas que se han prolongado durante más días de lo que suele ser común en los veranos sorianos». La esperanza es que las tormentas veraniegas puedan aliviar esta situación de sequía y que la llegada del otoño se ha acompañada de lluvias.

Ref.Pag.: cadenaser.com

La Fundación Pedro Navalpotro financia un depósito de agua en el Congo

El Hospital General de Referencia de KIPUKI (Kafakumba, República Democrática del Congo) no contaba con una red de abastecimiento de agua. Su única posibilidad de abastecerse de agua era un pozo artesanal, pero en los meses de estación seca esto se hacía aún más difícil. Por ello, gracias a la Fundación pedro Navalpotro, se ha instalado un depósito para el almacenamiento de agua no potable, el cual, va a ayudar en la estación de lluvias a recoger el agua de la lluvia y poderla almacenar, y en la estación seca, para el almacenamiento de agua del pozo artesanal, ya existente.
El Proyecto, pretendía dotar al Hospital de un depósito (5.000L) que permitirá
almacenar el agua de la lluvia en el recinto del Hospital. Esta agua será canalizada por canaletas. El depósito se ha instalado entre la Maternidad y la Sala de Operaciones, pues son los lugares que precisan más agua. Las canaletas han sido colocadas estratégicamente para recoger la mayor cantidad de agua posible. El depósito cuenta con un grifo para poder utilizar el agua almacenada. Durante la estación seca, y gracias a una pequeña bomba, el depósito sirve para almacenar el agua del pozo artesanal.
Los problemas a resolver son:
1) Kafakumba no cuenta con un buen sistema de abastecimiento de agua. Hay algunas fuentes, de tiempo atrás, y la mayoría de gente va allí a buscar agua, o al río.
2) La falta de agua desestabiliza el funcionamiento del Hospital en tareas básicas que
no precisan agua potable, principalmente la limpieza, y no hay ningún sistema de
almacenamiento de la misma.
3) Muchas personas, especialmente las mujeres, padecen problemas de espalda
debido a que desde muy jóvenes tienen que transportar grandes distancias con mucho peso (los bidones de agua son normalmente de 20 litros). Esta realidad afecta también al personal de limpieza del Hospital.
4) La escasez de agua es fuente de muchas enfermedades y disminuye mucho la
calidad de vida. La falta de agua está a la base de la mortalidad infantil temprana (0-5
años), sobre todo porque provoca diarreas, fiebres tifoideas y favorece la malaria.
POBLACIÓN DESTINATARIA DE LA ACCIÓN
1)N.º de personas destinatarias directamente:138.897.
2)N.º de personas destinatarias indirectamente: Toda la población de Kafakumbay de la Zona de Salud.

Redes Neuronales para el control medioambiental del mar menor

En el otoño de 2019 y el verano de 2021 todos fuimos testigos, a través de los medios de comunicación, de la aparición de toneladas de peces muertos en las orillas el Mar Menor por falta de oxígeno en el agua. Si queremos prevenir hechos como este resulta de vital importancia controlar la calidad del agua vertida a la laguna, que se puede realizar midiendo indicadores de la calidad del agua, como el oxígeno disuelto.

Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han creado un modelo de red neuronal artificial para predecir el oxígeno disuelto en el agua vertida al Mar Menor a través de la desembocadura de la rambla del Albujón. La herramienta desarrollada, que ha mostrado muy buenos resultados, permite realizar predicciones a través de un proceso de entrenamiento y aprendizaje que imita el comportamiento de las neuronas.

La eutrofización es un conjunto de síntomas adversos generados por el incremento de los aportes de nutrientes al agua, que da lugar a la proliferación descontrolada de plantas y algas. Esta sobreproducción provoca una pérdida de diversidad, la destrucción del hábitat y la mortalidad de diversas especies por falta de oxígeno. Un caso relevante de eutrofización es el que se viene observando en el Mar Menor, una laguna costera de agua salada de gran relevancia natural.

Las zonas circundantes del Mar Menor son especialmente ricas en diferentes hábitats y paisajes, que aportan interés a esta área tan peculiar. En sus alrededores confluyen hasta diez figuras de protección ambiental, de interés geológico y ecosistémico. Por ejemplo, el espacio está integrado dentro de la Red Natura 2000.

Cuenta con una Zona de Especial Interés para las Aves (ZEPA) (dentro de la cual se incluye el Paisaje Protegido denominado “Espacios Abiertos e Islas del Mar Menor”) y, también, es Humedal de Importancia Internacional (HII). Es por tanto una zona de vital trascendencia desde el punto de vista ecológico, por lo que resulta imprescindible proteger los ecosistemas que la componen.

Además de esta importancia natural, la zona destaca por su intensa actividad económica, con sectores como la minería (en gran declive en la actualidad, aunque su origen se remonta a la época de la dominación romana); la actividad pesquera; la extracción de sal, y el turismo. Además, gracias al trasvase Tajo-Segura, se ha desarrollado una agricultura intensiva muy potente en la zona vecina conocida como Campo de Cartagena.

Esta intensa actividad agrícola empeora la calidad de las aguas vertidas a la laguna costera del Mar Menor a través de la rambla del Albujón, ya que el elevado aporte de nutrientes provoca episodios de eutrofización, con la consiguiente disminución del oxígeno disuelto. Este parámetro se ha empleado con frecuencia para evaluar la calidad de las aguas superficiales y por tanto la salud de los ecosistemas acuáticos.

Un equipo de investigadores del Grupo Tecnología de Materiales y Medio Ambiente (TEMATMA) de la UPM ha llevado a cabo un estudio para predecir el oxígeno disuelto en el agua vertida al Mar Menor a través de la rambla del Albujón. Para el estudio han contado con los datos de parámetros físico-químicos (temperatura, pH, nitratos, cloruros, sulfatos, conductividad eléctrica y oxígeno disuelto) del agua de la rambla del Albujón en el periodo 2014-2021, proporcionados por la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente de la Región de Murcia y la Confederación Hidrográfica del río Segura.

Tras seleccionar estadísticamente los parámetros más influyentes sobre la concentración de oxígeno disuelto del agua (pH, nitratos y temperatura), el equipo de investigación ha desarrollado una herramienta −un modelo de red neuronal del tipo retropropagación (RPROP)− que permite predecir el oxígeno disuelto en el agua vertida al Mar Menor a través de la rambla del Albujón.

Como señala Eva María García del Toro, investigadora que ha formado parte del equipo de trabajo “el modelo que hemos desarrollado ha mostrado muy buenos resultados en las predicciones, por lo que puede resultar una herramienta económica y eficaz para gestionar la calidad de las aguas vertidas en zonas de especial sensibilidad como la laguna costera del Mar Menor en Murcia”.

Artículo Ref.: https://www.upm.es/…

Día Mundial contra la desertificación, 17 de junio

Las sequías se encuentran entre las mayores amenazas para el desarrollo sostenible, especialmente en los países en desarrollo, aunque bien es cierto que cada vez son más las naciones ricas afectadas. De hecho, las previsiones estiman que para 2050 las sequías afecten a más de las tres cuartas partes de la población mundial.

El número y la duración de las sequías han aumentado un 29% desde 2000 y, a día de hoy, hay más de 2300 millones de personas que sufren problemas a causa de la escasez de agua. Se trata de unas cifras crecientes y preocupantes, máxime considerando que uno de cada cuatro niños en el mundo se verán afectados por este fenómeno de aquí a 2040 (UNICEF). Ningún país es inmune a la sequía.

Este año, el tema del Día Internacional contra la Desertificación, «Superando juntos las sequías», hace especial hincapié en la acción temprana para evitar consecuencias desastrosas para la humanidad y los ecosistemas planetarios.

La desertificación es la degradación de la tierra en las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas. Está causada fundamentalmente por la actividad humana y las variaciones climáticas. Este proceso no hace referencia al avance de los desiertos existentes. La desertificación se debe a la vulnerabilidad de los ecosistemas de zonas secas, que cubren un tercio de la superficie del planeta, a la sobrexplotación y el uso inadecuado de la tierra. La pobreza, la inestabilidad política, la deforestación, el sobrepastoreo y las malas prácticas de riego afectan negativamente a la productividad del suelo.

Cada 17 de junio celebramos el Día Mundial para Combatir la Desertificación y la Sequía para sensibilizar a la opinión pública sobre este tema, demostrar que existen soluciones y herramientas para combatir la desertificación si todos cooperamos y fortalecer la aplicación de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación en los países afectados por sequía grave o desertificación, en particular en África.

La materia requiere una importante atención, aún más en estos tiempos. Cuando la tierra se degrada y deja de ser productiva, los espacios naturales se deterioran y transforman. Por ende, las emisiones de gases de efecto invernadero aumentan y la biodiversidad disminuye. También supone la existencia de menos espacios silvestres que amortigüen las zoonosis, como la COVID-19, y nos protejan de fenómenos climáticos extremos, como las sequías, las inundaciones y las tormentas de arena y polvo.

Es por este motivo que la Convención para la Lucha contra la Desertificación, organismo de la ONU que lidera las celebraciones del día internacional, hace un llamamiento a toda la comunidad mundial para que tratemos la tierra como un capital natural preciado y limitado que debemos restaurar. Cada uno de nosotros tenemos una función que cumplir porque el futuro es un tema que nos afecta a todos.

El número y la duración de las sequías se ha incrementado un 29% desde el año 2000.

Cada año 55 millones de personas en el mundo se ven afectadas por sequías.

Para 2050 se espera que las sequías afecten a tres cuartas partes de la población mundial.

Entre 1900 y 2019, las sequías afectaron a 2.700 millones de personas en todo el planeta y provocaron 11,7 millones de muertes.

Ref. Pag.: https://www.un.org/es/

8 de junio, Día Mundial de los Oceanos

El océano cubre más del 70% del planeta. Es nuestra fuente de vida y sustento de la humanidad y de todos los demás organismos de la tierra.

Prueba de ello es que el océano produce al menos el 50% del oxígeno del planeta, alberga la mayor parte de la biodiversidad de la tierra y es la principal fuente de proteínas para más de mil millones de personas en todo el mundo. Además resulta clave para nuestra economía, ya que se estima que, para 2030, habrá en torno a 40 millones de trabajadores en todo el sector relacionado con los oceános.

Sin embargo, a pesar de todos sus beneficios, necesita más apoyo que nunca.

Con el 90% de las grandes especies marítimas de peces mermadas y el 50% de los arrecifes de coral destruidos, estamos extrayendo más del océano de lo que se puede reponer. Debemos trabajar juntos para crear un nuevo equilibrio en el que no agotemos todo lo que este nos ofrece, sino que restauremos su vitalidad y le devolvamos una nueva vida.

“Revitalización: Acción colectiva por el Océano” es el tema del Día Mundial de los Océanos 2022, un año enmarcado en el Decenio de Ciencias Oceánicas de la ONU, en el que a su vez se celebra la Conferencia de los Océanos.

Los océanos producen al menos el 50% del oxígeno de nuestro Planeta.

Los océanos absorben alrededor del 30% del dióxido de carbono producido por los humanos, amortiguando los impactos del calentamiento global.

Los océanos son clave en nuestra economía ya que se estima que 40 millones de personas trabajaran en industrias relacionadas con los mismos para el año 2030.

El Día Mundial de los Océanos recuerda a todos su importante papel en la vida cotidiana. Son los pulmones de nuestro planeta, una fuente importante de alimentos y medicinas y una parte fundamental de la biosfera.

El propósito del Día es informar sobre el impacto de los humanos en el océano, desarrollar un movimiento mundial de apoyo y unir a la población en un proyecto para la gestión sostenible de nuestros mares.

Para ello las Naciones Unidas han organizado un evento híbrido (presencial y virtual) el 8 de junio con el tema 2022: «Revitalización: acción colectiva por los océanos».

Producido por la División de Asuntos Oceánicos y del Derecho del Mar de la Oficina de Asuntos Jurídicos de las Naciones Unidas, en asociación con Oceanic Global, el programa anual de este año ensalzará las maravillas del océano como fuente de vida que apoya a la humanidad y a todos los demás organismos de la Tierra.

Únete a la iniciativa mientras escuchamos a líderes de opinión, famosos que son defensores de la causa, socios institucionales, voces de la comunidad, empresarios y expertos de la industria sobre la biodiversidad y la oportunidad económica que sustenta el océano.

Además, ese mismo día se darán a conocer los ganadores del concurso fotográfico 2022, a través de los cuáles puedes apreciar la belleza de los océanos, así como a animarte y darte ideas para presentarte a la siguiente convocatoria del año 2023.

Ref.Pag.:https://www.un.org/es/observances/oceans-day

𝐔𝐧𝐚 𝐯𝐢𝐬𝐢ó𝐧 𝐩𝐨𝐬𝐢𝐭𝐢𝐯𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐎𝐛𝐣𝐞𝐭𝐢𝐯𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐃𝐞𝐬𝐚𝐫𝐫𝐨𝐥𝐥𝐨 𝐒𝐨𝐬𝐭𝐞𝐧𝐢𝐛𝐥𝐞

Estamos en la Década de Acción, y en estos años que quedan hasta llegar a 2030 hemos de seguir trabajando con los países más desarrollados. Estamos a tiempo de acercarnos a un mundo más justo y sostenible.

Desde que Naciones Unidas aprobó la Agenda 2030 en 2015, los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) han ocupado un lugar destacado en los medios, en los planes estratégicos de empresas y gobiernos, y en la mente de muchos ciudadanos de a pie. El sentimiento general es que no se hace lo suficiente, porque, es cierto, falta mucho camino por recorrer. Sin embargo, este proyecto global ha supuesto un gran éxito de concepto y de concienciación para todo el mundo y, si bien vamos mal de tiempo para alcanzar al completo los objetivos, también hay indicadores que sí están mejorando y se puede hablar de ellos en positivo.

La pandemia ha supuesto un frenazo en ese avance, es cierto. Pero antes de ella, estábamos viendo progresos significativos y buenos resultados en muchos de los objetivos –como la mejora de la salud materno-infantil, la ampliación del acceso a la electricidad y el aumento de la representación de las mujeres en puestos de responsabilidad– y regiones. Como ejemplo ilustrativo, podemos ver los valores obtenidos en España, donde se ha avanzado en la mayor parte de los Objetivos, excepto en el 15 (bosques, desertificación y diversidad biológica), en el que ha habido un decrecimiento.

El agua, fuente de vida

En el caso del ODS 6 –agua limpia y saneamiento–, el avance ha sido grande. Según un estudio que hemos realizado a partir de los datos del Programa Conjunto OMS/UNICEF para el Monitoreo del Abastecimiento de Agua y Saneamiento (JMP), en los últimos 20 años se ha reducido en 18 puntos el porcentaje de población que no dispone de este recurso en África subsahariana. Esto es: si a principios del siglo, un 38% de la población no tenía acceso a fuentes seguras, en 2020 este porcentaje se ha reducido al 20%, lo que representa una tasa de variación del 47% entre los dos años comparados.

Es una gran noticia que viene dada por factores complementarios. En primer lugar, es resultado de la migración de la población desde las zonas rurales hacia las ciudades, donde el acceso al agua está más extendido. Pero también se debe al trabajo efectuado, por parte de los gobiernos y también de organizaciones no gubernamentales y sociales, para dotar de infraestructuras las zonas más desfavorecidas (mediante la instalación de bombas de extracción, depósitos, pozos y sistemas de saneamiento). Además, es fruto de la concienciación respecto al problema del agua no solo fuera de África, desde donde lo vemos como algo lejano, sino también desde dentro.

«Un pozo que abastece a una población de menos de 100 personas es una gota en un mar, pero es capaz de cambiar la vida y las oportunidades de desarrollo de esa comunidad».

Un pozo que abastece a una población de menos de 100 personas es una gota en un mar, pero es capaz de cambiar la vida y las oportunidades de desarrollo de esa comunidad, y de avanzar, como en círculos concéntricos, como esas ondas de agua, que se extienden por la región, el país, el continente… Es un ejemplo representativo de lo que se puede conseguir con voluntad, colaboración y ganas de transformar el mundo, y que podría extenderse al resto de Objetivos.

Todo esto nos indica el camino a seguir, pero debería también sacudirnos y despertar algunas conciencias que aún permanecen imbuidas de individualismo, de condescendencia y del sálvese quien pueda. Desde aquí, una llamada, porque todos somos responsables del estado del planeta y del de nuestros congéneres. Tirar un papel al suelo, desperdiciar agua en la ducha, malgastar alimentos o utilizar vehículos contaminantes para ir a la esquina… O no hacerlo. Ahí puede estar la gran diferencia para crear pequeñas gotas que puedan conformar un océano de cambio.

Por último, el ODS 13 –acción por el clima– continúa siendo la prioridad por encima de todo. No solo impacta en los recientes brotes de enfermedades y patógenos zoonóticos debido a los daños producidos en ecosistemas, sino que también es la causa directa del incremento de desastres naturales como huracanes, subida del nivel del mar y olas de calor. Curiosamente, es en los países de la OCDE (los más ricos) donde menos se está avanzando en este sentido, con un estancamiento de los indicadores.

Estamos en la Década de Acción, y en estos años que quedan hasta llegar a 2030 hemos de seguir trabajando de manera coordinada y multilateral, con los países más desarrollados liderando el camino. Estamos a tiempo, quizá no de cumplir la agenda completa, pero sí de acercarnos a un mundo más justo y sostenible.

Por: Antonio Espinosa de los Monteros

Ref.Pag.:https://elpais.com/planeta-futuro

LA FUNDACIÓN PEDRO NAVALPOTRO REALIZA UN NUEVO PROYECTO DE AGUA EN GAMBIA

Se ha realizado en Samba Tako con una población de 450 habitantes, situado a 20Km de Banssan, entre Sare Daro y Joreng.
En este poblado no había pozo de agua y por ello, las mujeres y los niños, tenían que desplazarse Kilómetros para poder recoger este preciado elemento.
El Proyecto ha consistido en la perforación de un pozo, con una profundidad de 42 metros, posteriormente se ha realizado la instalación de la bomba solar a
cargo de la empresa especializada.
Se ha colocado un soporte metálico, y en el mismo, un tanque de agua de 3.000 litros de capacidad, para poder almacenar el agua extraída del pozo. En la misma estructura se colocan los paneles solares para hacer funcionar la bomba solar.
Se realiza la instalación de fontanería con 4 puntos de agua “fuentes” en diferentes zonas del poblado.
Para terminar, se hace el cimentado y el vallado de protección de toda la
instalación para prevenir accidentes con los más pequeños/as.

Objetivos del Proyecto
El objetivo es mejorar la calidad de vida de los habitantes de este poblado.
Con la construcción de este pozo, suministramos agua a la población y riego a las plantaciones. Todo ello, conlleva tener alimentos para todos los habitantes mejorando la alimentación y reduciendo las enfermedades.
El socio local (ONG Cultivant Vida), les enseñan la autosuficiencia, ellos
mismos gestionan la producción y el excedente.

La Fundación ‘Pedro Navalpotro’ financia un Pozo con cisterna y bomba fotovoltaica en Mansalia (Guinea Bissau)

La Fundación ‘Pedro Navalpotro’ financia un Pozo con cisterna y bomba fotovoltaica en Mansalia (Guinea Bissau) a través de la asociación Soriana ‘Tierra sin Males’. El proyecto pretende abastecer de agua potable a 1.101 personas (602 hombres y 499 mujeres) y paliar en la mayor medida posible las consecuencias que está generando la pandemia del COVID-19, además de prevenir enfermedades de transmisión hídrica. Esto se ha hecho por medio de la construcción de un pozo de agua con cisterna y bomba fotovoltaica que permitirá a la población beneficiaria potabilizar el agua, tras la creación y capacitación del Comité de aguas y saneamiento.

Desde hace algunos años, los habitantes de la tabanca (aldea) se han visto afectados por la falta de agua de todo tipo, pues esta comunidad se encuentra en una zona elevada de la región y tras las lluvias los pozos tradicionales se secan.

Con la presente propuesta, se logrará el desarrollo de acciones encaminadas al fortalecimiento de capacidades en mujeres y hombres y la mejora de la calidad de vida de toda la comunidad, en especial menores de edad, representante de organización de mujeres y agentes de salud comunitaria de Mansalia.

El pozo de agua con cisterna de 4.000 litros abastecerá además de la tabanca, a comunidades aledañas de Faraia y Mansacunda entre otras, que carecen de este derecho, lo que garantizará que un mínimo de 1.200 personas tenga agua potable a menos de 5 kilómetros de su morada.

Objetivo general de desarrollo

Contribuir al pleno ejercicio del derecho al agua potable y saneamiento en la tabanca de Mansalia, Sector de Bigene, Guinea Bissau.

Fortalecer capacidades en mujeres y hombres para garantizar el acceso al agua potable y saneamiento en la tabanca de Mansalia, Sector de Bigene, Guinea Bissau.

Resultados esperados

Resultado 1: Fortalecer las capacidades de 81 mujeres para el liderazgo, la participación social y la administración del sistema de agua, de la tabanca de Mansalia, bajo un enfoque de derechos.

Resultado 2: Garantizar el acceso de agua a más de 1101 personas de la tabanca de Mansalia y otras de alrededor.

Resultado 3: Mejorar la salud y la nutrición de 491 niños y niñas de la tabanca de Mansalia, Fareia y Mansacunda.

𝐃𝐞𝐬𝐜𝐮𝐛𝐢𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐮𝐧 𝐬𝐢𝐬𝐭𝐞𝐦𝐚 𝐝𝐞 𝐚𝐠𝐮𝐚𝐬 𝐬𝐮𝐛𝐭𝐞𝐫𝐫á𝐧𝐞𝐚𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐬𝐞𝐝𝐢𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐛𝐚𝐣𝐨 𝐞𝐥 𝐡𝐢𝐞𝐥𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐀𝐧𝐭á𝐫𝐭𝐢𝐝𝐚

Un equipo de científicos ha cartografiado por primera vez un enorme sistema de aguas subterráneas de circulación activa en los sedimentos profundos de la Antártida Occidental. Afirman que este tipo de sistemas, probablemente comunes en la Antártida, pueden tener implicaciones aún desconocidas sobre la forma en que el continente helado reacciona, o incluso contribuye, al cambio climático, según publican en la revista ‘Science’.

Muchos científicos afirman que el agua líquida es la clave para entender el comportamiento de la forma congelada que se encuentra en los glaciares. Se sabe que el agua de deshielo lubrica sus bases de grava y acelera su marcha hacia el mar. En los últimos años, los investigadores de la Antártida han descubierto cientos de lagos y ríos líquidos interconectados y acunados dentro del propio hielo. Además, han obtenido imágenes de gruesas cuencas de sedimentos bajo el hielo, que podrían contener los mayores depósitos de agua de todos. Pero hasta ahora nadie había confirmado la presencia de grandes cantidades de agua líquida en los sedimentos bajo el hielo, ni había estudiado cómo podría interactuar con el hielo.

Ahora, un equipo ha cartografiado por primera vez un enorme sistema de agua subterránea que circula activamente en los sedimentos profundos de la Antártida Occidental. «La gente ha planteado la hipótesis de que podría haber aguas subterráneas profundas en estos sedimentos, pero hasta ahora nadie había hecho ninguna imagen detallada –explica la autora principal del estudio, Chloe Gustafson, que hizo la investigación como estudiante graduada en el Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia (Estados Unidos)–. La cantidad de agua subterránea que encontramos es tan importante que probablemente influye en los procesos de las corrientes de hielo. Ahora tenemos que descubrir más y averiguar cómo incorporarlo a los modelos».

Los científicos llevan décadas sobrevolando la capa de hielo de la Antártida con radares y otros instrumentos para obtener imágenes de las características del subsuelo. Entre otras muchas cosas, estas misiones han revelado cuencas sedimentarias intercaladas entre el hielo y el lecho de roca. Pero la geofísica aerotransportada generalmente sólo puede revelar los contornos aproximados de tales características, no el contenido de agua u otras características.

Una de las excepciones fue un estudio realizado en 2019 sobre los Valles Secos de McMurdo, en la Antártida, en el que se utilizaron instrumentos transportados en helicóptero para documentar unos cientos de metros de agua subterránea subglacial por debajo de unos 350 metros de hielo. Pero la mayoría de las cuencas sedimentarias conocidas de la Antártida son mucho más profundas, y la mayor parte de su hielo es mucho más grueso, fuera del alcance de los instrumentos aéreos. En algunos lugares, los investigadores han perforado el hielo hasta llegar a los sedimentos, pero sólo han penetrado los primeros metros. Por tanto, los modelos del comportamiento de la capa de hielo sólo incluyen los sistemas hidrológicos dentro o justo debajo del hielo.

Esta es una gran deficiencia, advierten. La mayoría de las extensas cuencas sedimentarias de la Antártida se encuentran por debajo del nivel actual del mar, encajadas entre el hielo terrestre ligado al lecho de roca y las plataformas de hielo marinas flotantes que bordean el continente. Se cree que se formaron en los fondos marinos durante períodos cálidos en los que el nivel del mar era más alto. Si las plataformas de hielo retrocedieran en un clima más cálido, las aguas oceánicas podrían volver a invadir los sedimentos y los glaciares que se encuentran detrás podrían avanzar y elevar el nivel del mar en todo el mundo.

Los investigadores del nuevo estudio se concentraron en la corriente de hielo Whillans, de 100 kilómetros de ancho, una de las media docenas de corrientes rápidas que alimentan la plataforma de hielo de Ross, la mayor del mundo, del tamaño del territorio canadiense de Yukón. Investigaciones anteriores han revelado la existencia de un lago subglacial en el interior del hielo y una cuenca sedimentaria que se extiende por debajo. Las perforaciones poco profundas en los primeros 30 centímetros de sedimentos han sacado a la luz agua líquida y una próspera comunidad de microbios. Pero lo que hay más abajo ha sido un misterio.

A finales de 2018, un avión LC-130 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos dejó caer a Gustafson, junto con el geofísico de Lamont-Doherty Kerry Key, el geofísico de la Escuela de Minas de Colorado Matthew Siegfried y la montañera Meghan Seifert en el Whillans. Su misión: cartografiar mejor los sedimentos y sus propiedades utilizando instrumentos geofísicos colocados directamente en la superficie. Lejos de cualquier ayuda si algo salía mal, les llevaría seis agotadoras semanas de viaje, excavación en la nieve, colocación de instrumentos y otras innumerables tareas.Ref.Pag.: iagua.es